Nuestra historia
El día de nuestra boda fue un cuento de hadas perfecto, pero el estrés, la presión de los niños y un brote de Covid‑19 derivado del evento pasaron factura a Kira.
En nuestra luna de miel empezó con “brain zaps”, vértigo y otros mareos que tardaron mucho en diagnosticarse y tratarse.
Finalmente descubrimos que Kira no solo tenía VPPB (vértigo posicional paroxístico benigno), sino también PPPD (mareo postural‑perceptivo persistente) provocado por problemas de oído y el estrés.
Esto hacía que incluso el movimiento de un coche fuera angustiante, y estuvimos prácticamente atrapados en casa durante meses.
Descubrir la rehabilitación vestibular marcó una gran diferencia, pero necesitábamos ejercicios que no estaban fácilmente disponibles.
Por suerte, yo podía desarrollar software, así que nació esta aplicación.
Cambió radicalmente la vida de Kira, y esperamos que haga lo mismo por ti.